Actualidad Así podría ser la temporada de huracanes 2021

Irene Sans Por Irene Sans

La Oscilación del Sur de El Niño y la fuerza de la Oscilación Multidecadal del Atlántico nos dan buenas señales de actividad, con dos escenarios posibles para el 2021.

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La temporada de huracanes de 2020 batió infinitos récords, y afortunadamente llegó a su fin. Pero ya comenzamos a analizar cómo podría ser la temporada de 2021 para la Cuenca Atlántica.

A pocos meses de que comience oficialmente hay un par de parámetros en la atmósfera que nos proveen una guía sobre si la siguiente temporada pudiese estar más activa o no. Analicemos los dos factores físicos que pueden proporcionar un buen indicador: la fuerza de la Oscilación Multidecadal del Atlántico (AMO) y la fase de Oscilación del Sur de El Niño (ENSO) y entérese lo que significa cada una más abajo en esta nota.

La Oscilación Multidecadal del Atlántico

Si el AMO continúa en su fase positiva, lo que es muy probable que suceda, puede haber de 3 a 5 veces más actividad de huracanes en el Atlántico que cuando tiene una fase negativa. Hemos estado en una fase AMO positiva desde la década de 1990. Cada período de AMO podría durar de 40 años a 80 años. Por lo general, hay entre 25 y 35 años de actividad por encima del promedio.

El Niño

Por lo general, cuando se desarrolla un El Niño (o hay ENSO positivo), tiende a haber menos actividad de huracanes sobre el Atlántico.

En cuanto al ENSO, el análisis estadístico y las tendencias informáticas dicen que no hay muchas posibilidades de que se desarrolle una fase de El Niño. En el mejor de los casos, habría una fase cercana a la neutral.

Los escenarios posibles

Expertos de la Universidad Estatal de Colorado (CSU) en los EE. UU. emitieron su primera discusión sobre el tema.

De los 5 escenarios estudiados por los expertos de CSU, la probabilidad más alta radica en la perspectiva que exige una fuerza superior al promedio de la Oscilación Multidecacal Atlántica (o AMO, por sus siglas en ingles) y que no se desarrolle el fenómeno de El Niño.

Este escenario tiene un 35% de posibilidades de ocurrir. Este escenario también da un índice de energía ciclónica acumulada (ACE, por sus siglas en inglés) de 130.

El segundo escenario con más posibilidad es que el AMO se vuelva muy fuerte durante 2021 y tampoco se desarrolle el fenómeno de El Niño. Este escenario tiene alrededor de un 25% de probabilidad y tiene un ACE de alrededor de 170, muy por encima del promedio de 1981-2010.

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Desde el comienzo del siglo XXI, ha habido 5 años con ACE cercano al promedio, 3 años con ACE por debajo del promedio, 7 temporadas con ACE por encima del promedio y 6 temporadas con ACE extremadamente activo.

En la temporada 2020, el índice ACE alcanzó 180, un nivel extremadamente activo.

Las últimas 5 temporadas de huracanes del Atlántico han sido por encima del promedio o extremadamente activas según el índice de energía ciclónica acumulada.

Definiciones de los factores físicos

El Niño Oscilación del Sur (ENSO): patrón que se desarrolla sobre el Océano Pacífico tropical y tiene grandes efectos en todo el mundo. Cuando hay un fenómeno de El Niño, las temperaturas de la superficie del mar tienden a estar por encima del promedio en todo el Pacífico ecuatorial. Tiende a desarrollar más lluvia en todo el hemisferio occidental, especialmente a lo largo del Pacífico oriental.

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Si un El Niño está presente durante los meses de verano, el aire que se hunde domina y el desarrollo tropical se inhibe sobre el Atlántico. Por el contrario, La Niña (temperaturas de la superficie del mar más frías que el promedio sobre el Pacífico tropical) limita el desarrollo de lluvias en la región, pero aumenta la posibilidad de actividad tropical sobre el Atlántico (aire ascendente), si está presente en los meses de verano.


La Oscilación Multidecadal Atlántica (AMO): variabilidad natural que ocurre en el Océano Atlántico Norte. Puede notarse por las fluctuaciones en la temperatura de la superficie del mar y los campos de presión a nivel del mar en el Mar del Atlántico Norte. Es probable que la AMO esté relacionada con fluctuaciones en la fuerza de la circulación termohalina oceánica. La circulación termohalina es una a una parte de la circulación oceánica a gran escala que es determinada por los gradientes de densidad globales producto del calor en la superficie y los flujos de agua dulce.

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La energía ciclónica acumulada (ACE): medida del potencial de destrucción por viento y marejada ciclónica de una tormenta con nombre definida como la suma del cuadrado de la velocidad máxima del viento de una tormenta con nombre (en 104 nudos al cuadrado) por cada período de 6 horas de su existencia. El valor promedio de 1981-2010 de este parámetro es de 106 para la cuenca atlántica.

Continuaremos monitoreando los factores y parámetros físicos globales que podrían darnos pistas sobre la temporada de huracanes de 2021y le mantendremos informados aquí en Clima.com

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